sábado, 25 de agosto de 2007

Elecciones: costo popular

Son innumerables las implicancias que tiene el advenimiento de un proceso electoral, y este en particular, ya que está en disputa el sillón presidencial.
Voy a destacar dentro de esas implicancias, las económicas y sociales.
En primer lugar, todo aquel candidato que se precie como tal, debe tener conformada una estructura de relaciones y poder de considerable magnitud como para intentar pertenecer al grupo de los “tres con más chances”, para que la prensa lo tenga en cuenta y llegar a una cantidad mayor de potenciales electores. Debe tener, además, un detallado estudio de los sectores sociales y económicos del país como para poder actuar en consecuencia y no morir en el intento; es cierto, no se puede quedar bien con Dios y con el Diablo, pero ellos se las ingenian para hacerlo.
Teniendo en cuenta esto, analicemos un caso concreto: el comportamiento del actual Gobierno, que tiene como candidata a Cristina Fernández de K.
Le guste o no le guste, la recuperación de la actividad económica luego de la crisis de 2001/02, fue producto, principalmente, de las leyes económicas y no de la correcta o incorrecta intervención del Estado.
El proceso devaluatorio trae consigo en un primer momento altos costos asociados a los profundos cambios estructurales y de comportamiento de los agentes (para los economistas, la balanza en forma “J”). Luego, moderada intervención mediante, las variables micro y macroeconómicas comienzan a ajustase.
En los años subsiguientes, la mera razón nos diría, que ante la inminencia de una recuperación, fundamentalmente en ciertos sectores ligados a la exportación, y luego, mediante la vinculación y la interdependencia en las cadenas de producción, la economía argentina comenzaría a moverse. Como consecuencia de ello, la función principal del Gobierno, debería haber sido preparar el terreno (planificar) para que la población en su conjunto pueda verse beneficiada de tal recuperación.
El tiempo pasó; el dólar alto hace que seamos competitivos en el mundo, los precios internacionales para nuestros principales productos son favorables, y con ello, el superávit fiscal y comercial se incrementó llegando a valores record, y por ende, la recaudación del Estado, los salarios de los trabajadores “en blanco” se incrementaron por decreto (¿y los del resto?), pagamos la deuda con el FMI (pero emitimos más deuda para que nos la compre Chávez), en fin, parece que las cosas han marchado bien.
Pero lamento decepcionarlos. Como dice el dicho, “la mentira tiene patas cortas”. Pasaron tan sólo cuatro años, y hace ya algún tiempo que los síntomas del “cortoplacismo” se vienen sintiendo.
Los precios de los bienes básicos, como alimentos, vestimenta, educación y salud privada, alquileres de inmuebles, etc. etc., es decir, los que alcanzan al común de la gente, están en valores tan altos que hacen que cualquier tipo de incremento salarial deje tener efecto sobre el poder de compra, y además, dato tan importante como este, que deja latente la llamada “espiral salario-precio” y las posibles repercusiones sobre las expectativas inflacionarias.
Otra cuestión pasa por la paulatina reducción del superávit fiscal del Gobierno, otra de las claves que comienza a agotarse, debido principalmente a dos cuestiones: los gastos electorales (patético clientelismo y asistencialismo político) comienzan a aumentar de manera considerable, y el volumen de las importaciones, a causa de la falta de planificación de la crisis energética, siguen por el mismo camino de incremento.
Como consecuencia de ello, las prioridades para ir logrando una correcta redistribución de ingresos, es decir, de manera genuina y profunda, que tenga como finalidad al menos disminuir las diferencias estructurales de la sociedad, comienzan a esfumarse, junto con los recursos económicos, y otra vez nos encuentra una situación en donde los problemas de la educación, la salud pública y el trabajo, no encuentran una solución efectiva.
La desgracia de nuestros políticos (no de la política en sí), es que crean una lamentable dependencia a las clases sociales más bajas. En épocas electorales el silencio y el voto se compran nada más que con una bolsa de alimentos y muchas promesas vanas.
En resumen, la sociedad en general, la “gente común”, es la que está pagando los costos de la actual política económica, y lo relativamente justo sería algo de genuina redistribución y oportunidad de pertenecer al selecto grupo de beneficiarios, aunque en cierta medida, por supuesto, no tengo nada en contra de ellos, sino que considero que el Gobierno, en este caso, es el principal responsable.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

hola jose, como estas?, te felicito por el comentario, muy acertado, coincido plenamente con lo que mencionaste del cortoplacismo, considero que es un tema sin solucion, creo que nunca en nuestro pais se van a realizar politicas a largo plazo que puedan traer beneficios a la sociedad, es llamativo el cortoplacismo en la politica K, ya que pretende tener una hegemonia por varios mandatos (postulando a su Mujer para luego regresar gloriosamente el), pero insisto que es un tema sin solucion.
Con respecto al tema de las elecciones de Octubre, tambien coincido con el "clientelismo", que viene sucediendo desde tiempos remotos, y queria agregar una cita del ex-presidente (1989-1999, perdon, tengo miedo de nombrarlo)quien dijo horas despues de haber perdido bochornosamente las elecciones en su provincia : "Como vamos a ganar, si pudimos repartir nada mas que chupetines y algunas remeras...". Esta tan claro como su pelo, quiere decir que fue injusta su derrota, es decir, que su rival directo gano por que se aprovecho del clientelismo, cuando él, sus ultimas dos elecciones las gano repartiendo chapas y colchones, lo digo con certeza, lo recuerdo bien a pesar de mi temprana edad en aquellos años.
Otro tema:Reincido en una cuestion que ya trate. Que va a pasar con la Oposicion? Sobich, Rodriguez Saa (el hno), Lopez MUrphy,etc. Entiendo que es dificil una concertacion, una igualdad forzoza de ideas, pero de esta manera, solo se allana el camino de Cristina Fernadez hacia la presidencia, y es muy dificl que el mayor numero de candidatos le resten votos a la primera dama, sino quiza todo lo contrario..ojala me equivoque.
Por ultimo queria hacer una mencion a los fondos para la campaña de cristina, queda alguna para donde iba a la "valija" del venezolano?, por otro lado, no se puede usar el "Tango 1"(o bien alquilar vuelos charters en dolares) para realizar viajes de campaña, apoyando a todo candidato del frente para la victoria que anda por ahi(Scioli, Bielsa, el de Formosa(¿?), etc.). En fin, nos nos olvidemos de esas pequeñas grandes cosas,como asi tampoco de los casos de corrupcion ocurridos...
saluda a todos atte.
Ignacio Tonelli

Anónimo dijo...

Hola Jose.... antes que nada felicitaciones por el Blog, me parece muy bueno lo que escribiste y me gustaria agregar algunos comentarios a lo tuyo.
En primer lugar, el corto plazo es una enfermedad endemica argentina, principalmente de los politicos. Una situacion como la del 2002 con la devaluacion y el caos economico como todos sabemos, era la oportunidad para los cambios estructurales... pero una vez mas, nos llego el mediano plazo (5 años despues), como sucesion de periodos de corto plazo. La inflacion, desde el primer dia de la devaluacion, se sabia que seria un problema central de nuestra economia. Un gobierno de "transicion" como el de Duhalde, tomo medidas como congelar tarifas e intervenir el mercado, hasta que pase la "transicion". Kirchner goberno como si su periodo fuese tambien de una transicion.... de 4 años! Se suponia que un gobierno definitivo o que gobernaria un periodo completo tomaria medidas mas planificadas, estrategicas o sustentables. Pero este gobierno hizo todo lo contrario, empezo con objetivos y medidas de corto plazo con la excusa de seguir "saliendo de la crisis", y se acostumbro a esa forma de gobernar (se podria hablar de histeresis?). Ahora que se termina el mandato, obviamente respeta el patron de todos los gobiernos salientes y sigue con medidas de corto plazo. La pregunta que deberiamos hacernos es: que pasara con el siguiente gobierno? quieren ganar las elecciones para seguir con la misma politica?. Ya demostraron que lo mejor que saben hacer es ganar votos, y aplicar el maximo de discrecionalidad posible, enfrentando a distintos sectores de la sociedad e intentando manejar todos los recursos posibles de la economia, donde todo pasa por su "caja" (entran impuestos abusivos y salen subsidios a su unico criterio y voluntad). Si esta es la continuidad de modelo economico que tanto promocionan con el lema "el cambio recien comienza", se asemeja mas a un autoritarismo encubierto que a una verdadera democracia. Dejo para un futuro comentario el tema del encubrimiento oficial como los falsos indices de inflacion, la corrupcion (que es igual o peor que en los 90), su persecucion a ciertos sectores (como a la empresa Shell o Esso para hacer negocios con su amigo Chavez), etc etc. Saludos a todos.....
Martin Ibar