Alrededor de las 3.00 hs. del día lunes, Néstor Kirchner salió a reconocer la derrota en las elecciones legislativas. Estaba desahuciado y afligido, como si hubiera consumido todas sus energías sin haber obtenido nada a cambio.
Así se mostró, pero solo aquellos que soportaron el frío y el sueño pudieron presenciar el principio del fin. Tan drástica suena esta afirmación como él mismo lo había anunciado para el futuro del país de no ganar los comicios.
Como hace tiempo no ocurría en nuestro país, estas elecciones han provocado cambios trascendentales para lo que vendrá más adelante.
Conocido el resultado final tras el escrutinio podemos asegurar que el escenario político nacional obliga al gobierno a darle la vuelta al timón en varias cuestiones.
A saber:
- Por más que se utilice todo el aparato estatal para ganar, las elecciones se definen (esperemos que sea una luz de esperanza) por las políticas realizadas durante la gestión.
- El interior también existe. Sin dudas el conflicto Campo-Gobierno y la resolución 125 pusieron en jaque la imagen del oficialismo en el interior de nuestro país. Recordemos que perdió en Córdoba, Santa Fe, Mendoza y hasta la mismísima Santa Cruz.
- Los números del INDEC no convencieron a nadie que se precie de ir al supermercado.
- Los casos de corrupción, desde el sobre de Felisa Micceli hasta Skanka, pasando por la valija de Antonini y los sospechosos viajes del Secretario de Trasporte Ricardo Jaime y su jefe Julio de Vido.
Por esto y por mucho más, Kirchner perdió contra su orgullo, despotismo y prepotencia.
And the Winner is…
A pesar de haber inundado los medios de comunicación de propaganda, además de Unión-Pro, hubo otros ganadores que merecen su mención.
El Acuerdo Cívico y Social (Unión Cívica Radical) conquistó gran cantidad de diputados y senadores en el interior, tanto es así, que a partir de diciembre ostentará el mayor número de legisladores en el Congreso Nacional.
Alentador también resulta el número obtenido por Proyecto Sur en Capital Federal, a pesar de no haber hecho una campaña grandilocuente como los demás frentes. Si bien aún no se conforma como una fuerza nacional, el partido encabezado por el cineasta Pino Solanas presenta un proyecto basado en información certificada, entre otras cosas, sobre el desaprovechamiento de los recursos naturales de nuestro país.
Cercano a este proyecto político está el partido Nuevo Encuentro, liderado por Martín Sabatella, quien se presenta como una nueva fuerza a nivel provincial y próximamente se alineará al Proyecto Sur conformando una línea opositora alternativa al radicalismo.
Todo lo que me queda, tiene que ver con vos…
Lo que no esperamos que suceda es lo que ocurrió en 1989, donde el resultado negativo del Gobierno en las elecciones legislativas provocaron la salida anticipada del Presidente Raúl Alfonsín, con el país sumido en una crisis económica provocada por la hiperinflación.
Caso contrario, nuestra esperanza debería centrarse en mantener el espíritu nacional demostrado en éstas elecciones, no relajarnos y seguir exigiendo a nuestra dirigencia y oposición el compromiso tomado de llamar al dialogo y comenzar entre todos la reconstrucción de nuestro país, a meses del Bicentenario.
PD: Pronto hablaremos del Golpe de Estado en Honduras.
miércoles, 1 de julio de 2009
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