miércoles, 30 de septiembre de 2009

Todo Negativo, Tenemos Necesidades (de creer)


Durante su Asamblea General en Brasilia, la Asociación Internacional de Radiodifusión emitió un comunicado con duras críticas a la Ley de Servicios Audiovisuales. Allí exige una profunda revisión de las disposiciones que afectan gravemente la libertad de expresión.
La AIR hace hincapié en la conformación de una autoridad de aplicación, además concluye que "otras graves amenazas de la normativa propuesta se derivan de su vocación por fragmentar y afectar la sustentabilidad de radios, canales de televisión y otros servicios, haciéndolos vulnerables y dependientes de recursos oficiales o de intereses ajenos al sector".
“El proyecto se desentiende de la legalidad, vulnera la seguridad jurídica y altera los principios del derecho nacional e internacional, al desconocer las licencias vigentes y pretender regular retroactivamente, obligando a desinversiones ruinosas que llegan a ser confiscatorias", expresa el documento de la ARI.
Evidentemente, un estudio de tal magnitud proveniente de este organismo internacional debe haber llevado un profundo trabajo de análisis, es decir, que los que pregonamos una mayor apertura y exigimos una elaboración mas pormenorizada de la Ley de Servicios Audiovisuales solo pretendemos que se revisen ciertas cuestiones generales y particulares de dicha normativa.
Es imprescindible una nueva Ley, pero para ésto hay que dejar de lado las triquiñuelas políticas, recordar que los hombres y nombres pasan, lo importante es lo que nos queda.
Por ello, desde aquí alentamos a las autoridades pertinentes a dejar de subestimar a la sociedad con mentiras y falsas acusaciones. No todos los que pretendemos que la ley se trate después de diciembre pertenecemos a algún Multimedio ni queremos continuar con la anticuada ley de Videla.
Será necesario mantenernos escépticos y exigentes al momento de intuir que el apuro oficialista por enviar al Congreso ésta normativa obedece a la desesperación del Gobierno por instalar una confrontación en la agenda nacional, desviando la atención de la población de los temas centrales del país como lo hizo en el conflicto con el agro. De no creer.

3 comentarios:

Guillermo dijo...

En la medida en que tengamos claro que "los hombres y nombres pasan, lo importante es lo que nos queda", y lo que nos queda es el Estado en sí propio, en ese momento estaremos en condiciones de establecer debates sobre este y otros temas. Y así, podremos saber qué queremos ser como país y para qué queremos serlo. Un abrazo estimado amigo.

Nicolás dijo...

totalmente de acuerdo con Guille. Igualmente creo que el grupo Clarín comete un grave error alterando el contenido de las noticias o sembrando el miedo en la población. Pusieron a la cabeza de la población de parte de una ley que fue pésimamente tratada y con muchos puntos contradictorios. Con dos auditorías anuales, con el otorgamiento de licencias casualmente en el año 2011, da un poco de miedo la dictadura en democracia, no? Saludos Guille!, abrazo Ignacio

SEyP dijo...

Nico, antes que nada te agradesco por participar siempre de este espacio, lo mismo par vos Guille. Coincido con uds, aunque dejame acerte una observacion estimado Nicolás, recordá que quienes iniciaron esta confrontación fueron las autoridades del gobierno, dividiendo a la sociedad en pros y contras, acusando de corporativistas a todo aquel que trabaja en un medio de comunicación. Tampoco olvidemos que el Estado no provée fuentes de trabajo estables en la cuestión periodística, ya que canal siete no se puede ver en el interior de país, lo mismo que Radio Nacional. De todas formas, seguimos estando de acuerdo.
Saludos a ambos